EDITORIAL
Haber
alcanzado la edición del número cien de nuestra revista impone
un acto de reflexión acerca de objetivos, anhelos y realidades.
Nacida
inicialmente como una propuesta para la formación continua y permanente,
vehículo de nuestro esfuerzo por brindar, en el ámbito de
la actividad de posgrado, el material de apoyo a las jornadas docentes,
fue creciendo en iniciativas y propósitos para materializarse como
un órgano abierto al debate, al disenso y promotor de pautas de
consenso básico a punto de partida de la categorización de
conceptos, con ensayos metodológicos, información actualizada
y revisiones oportunas que cubren el vasto campo de la medicina.
Con
intención decididamente formativa, moderna concepción educativa,
claridad en el precepto que enseñar y aprender constituyen una dualidad
indisoluble y bidireccional, valoramos con especial dedicación los
aportes ofrecidos por los cursantes de las diversas carreras de posgrado
a través de sus presentaciones, casos clínicos y monografías
y los hemos difundido con singular respeto.
La
revista a pasado a ser, de esta manera, un elemento capital de desarrollo
profesional de educadores y educandos, no solamente por sus contenidos
formales sino por su enorme potencial abierto a la creatividad y participación.
Indudablemente
esto ha demandado y demanda un esfuerzo inusual en nuestra tarea profesional,
pero por grande que éste se muestre, su magnitud se ha visto bastamente
superada por la realidad de los resultados. Más de 30.000 ejemplares
distribuidos en una considerable extensión de nuestro país
y países vecinos dan fe de ello y alientan a proseguir la tarea,
con la convicción de que la empresa no se detiene, que todo lo hecho
es solamente el incentivo para más.
Graduados
y estudiantes avanzados de la carrera se han convocado espontáneamente
para materializar sus contenidos, ofreciendo a los alumnos de grado un
rico caudal formativo e informativo orientado a la moderna concepción
de la medicina, basado en el Modelo Biopsicosocial y ofrecido pautas estratégicas
de relevancia para el ejercicio profesional, en el entendimiento de que
en el mundo que nos toca vivir, a instancias de una abrumadora oferta tecnológica
que desborda en información, la eficiencia y aptitud profesional
radica en disponer de la herramientas adecuadas para su manipulación.
Desde
lo mas elemental hasta lo mas profundo del ser médico se ha pretendido
abordar, su práctica, su actitud, sus recursos y sus proyecciones.
Por
todo esto, me asiste el derecho a pensar que, con todos y sin mas ley que
el firme propósito de caminar hacia la excelencia, los logros
superarán nuestras previsiones, por visionarias que ellas
parezcan.