Se trata de una iniciativa del Eje 3 ”Extensión y bienestar de la comunidad” del Plan Estratégico Institucional de la Facultad de Medicina de la UNNE. En la misma, la actividad presencial del mes de septiembre contó con la presencia de la Profesora Alicia Camilloni. En la oportunidad, la directora de la Maestría en Didáctica de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires (UBA) comentó que la Facultad la invitó para plantear cuestiones que se relacionan con “la introducción como requisito curricular para los estudiantes de la realización de prácticas sociales educativas”.

Asimismo explicó que escogió como tema el marco curricular de la formación de recursos humanos en salud, en las distintas carreras de la Facultad e  indicó que es necesario: “flexibilizar los planes de estudios, en qué sentido y quienes pueden tomar decisiones al respecto, porque mi intención es mostrar que cuando se incluyen prácticas sociales educativas, no es que uno agregue una materia más, sino que está tomando una decisión, una decisión respecto a cuál es la responsabilidad social de la Universidad, cual es la responsabilidad social en formación de los estudiantes para que los estudiantes, antes incluso de graduarse, tengan ya experiencias en el trabajo, que contribuyan a la solución de problemas de la comunidad y esa es una decisión, a mi juicio, pedagógica muy importante”.

Al hacer referencia a este tipo de flexibilización aseveró: “Es una decisión respecto de qué concepción tiene uno de los conocimientos que produce la Universidad, qué utilidad y de qué manera los estudiantes puedan desarrollar, no solamente el conocimiento sino actitudes. Hacer experiencias solidarias y escuchar a los otros y aprender también de los que estamos fuera de la Universidad, porque no es que la Universidad vaya a aportar una asistencia sino que va a trabajar con otros y tiene que interactuar y aprender”, dijo la profesora en cursos de doctorado, maestría y carreras de especialización en diferentes universidades nacionales y del exterior, y docente de la cátedra de Evaluación Educativa en la Maestría en Gestión Educativa de la Universidad de San Andrés.

El rol de la extensión

Según la profesora, el rol de la extensión ha cambiado. Esto representa equilibrio en la docencia, la investigación y la extensión, pero haciendo referencia a los problemas reales: “Esto es que el alumno pueda salir de las aulas junto con los docentes y puedan realizar experiencias de aprendizaje fundamentales como lo son el trabajo en el campo. Creo que es una experiencia de aprendizaje para ambos”, reconoció.

Evaluación

Al hacer referencia a la forma de evaluación en estos procesos, graficó: “que la forma de evaluación, si se va a realizar una experiencia de este tipo con el alumno, se evalúa el aprendizaje realizado por el alumno, la calidad del servicio prestado, pero cuando hablamos de aprendizaje decimos que también el docente aprende, pero se evalúa el aprendizaje realizado por la calidad del trabajo realizado en la comunidad”.

La posibilidad de elegir

Al hacer referencia a la curricularización de la extensión indicó: “que se convierte en un requisito en el cual si el estudiante no lo ha cumplido, no se puede recibir. También se puede convertir en una actividad optativa. Tampoco significa que cuando se intenta incluir este tipo de práctica se imponga al estudiante sino que ellos puedan elegir cuando y cuales realizar”. Además aseveró: “ Yo entiendo que debería ser un requisito obligatorio, el papel formativo que tiene este tipo de prácticas no puede ser sustituido por otra práctica; es necesario que se ponga en contacto con la comunidad que se escuche a las personas,  que se trate de ayudar y que sea solidario”.

X