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Jueves, 06 Julio 2017 00:00

“Los trastornos de ansiedad deben ser tratados de manera adecuada”

El doctor Ricardo Simeone, profesor titular del área de psicología médica de la cátedra Medicina I de la carrera de Medicina de la Facultad participó del décimo programa de radio de “El Club de la Salud” que se emite todos los martes de 14 a 15 por la 99.7 Mhz. Radio Universidad y habló sobre los trastornos de ansiedad, sus causas y como tratarlos.

La ansiedad es una respuesta universal que todos los seres humanos tenemos frente a determinadas circunstancias. Es nuestro sistema de alarma compleja que involucra no solamente este aspecto que todos conocemos que es la respuesta emocional, sino que también es un gran ordenador de nuestros pensamientos, cuando estamos frente a una situación de peligro nos sentimos tensos y direccionamos todas nuestras herramientas cognitivas, nuestra memoria, a resolver este tipo de situación.” Todo nuestro organismo responde, nuestro corazón late más rápido, respiramos distinto, cambia la irrigación de la sangre en la piel; en definitiva, todo esto es nuestro gran sistema de alarma que nos prepara, básicamente, para la lucha o la huida. Obviamente, esta circunstancia desaparece cuando desaparece el peligro. Ahora, esto que normalmente nos prepara para adaptarnos, en ocasiones nos juega una mala pasada”, explicó el médico psiquiatra.

Al mismo tiempo aseveró que “esta alarma, que suele ser una aliada que nos acompaña para adaptarnos a nuestras circunstancias, empieza a funcionar mal y aparecen los denominados trastornos de ansiedad. Acá, la ansiedad se activa, ya sea por una circunstancia en la que no debería activarse, o bien, se activa espontáneamente, o bien, se activa y dura más de lo que debería y entonces aparecen ataques de pánicos, fobias, trastornos de ansiedad, etc. Y ahí, ya estamos en un grupo grande de cuadros clínicos, denominados trastornos de ansiedad, y ya hablamos de entidades clínicas más específicas que son trastornos de pánico, agorafobia, trastornos de ansiedad social, entre otros”, dijo.

Los trastornos de ansiedad nada tienen que ver con una condición de debilidad personal, eso es un mito. Nadie es valiente por no temer una situación peligrosa. En los trastornos de ansiedad se ponen en juego condicionamientos biológicos genéticamente determinados, neurológicamente establecidos. Otro factor que suele detonar nuestros trastornos de ansiedad es el estrés. A veces, predomina más lo biológicamente determinado y en otras ocasiones el estrés. Pero, básicamente, por la impronta de estas razones es que emerge un trastorno de ansiedad.

El profesional también destinó unos minutos a explicar en qué consiste el pánico.

¿Qué es el pánico?

El pánico, como termino popular, es el miedo intenso, inmanejable, frente a determinadas circunstancias. “Cuando hablamos de ataques de pánico, estamos hablando de un cuadro clínico que aparece en personas que están en la segunda o tercer década de la vida, es decir, jóvenes casi siempre, aunque pueden parecer a cualquier edad lo más probable es que se de en ese rango. Súbitamente, la persona comienza a sentir miedo intenso, desesperación, con algunos de los síntomas físicos más frecuentes, como palpitaciones, presión precordial, sensación de falta de aire, malestar digestivo, sensación de mareos o perdida de estabilidad o, aunque es raro que la persona que lo padezca lo pueda expresar, una sensación como de estar a punto de morirse o a punto de desmayarse o, desde la desesperación, a punto de enloquecer”, señaló.

Esta crisis, por definición, aparece bruscamente, alcanza su máxima expresión en 15 o 20 minutos y en 30 o 40 minutos desaparece. Todos tenemos en algún momento ataques de pánico, el tema es que posterior a esto, la persona se queda expectante por si le vuelve a pasar esto tan horrible que le sucedió, y lo manifiesta tomando medidas como ser, por ejemplo, no subirse a colectivos, no viajar largas distancias, no hacer colas en supermercados, sentarse en los asientos más cerca de las salidas en cines o la iglesia, entre otros. Va a ir ordenando su vida en función de pensar que en cualquier momento le va a volver a ocurrir. De esa manera se va instalando un cuadro clínico, un trastorno, y lo que por lo general acompaña a los ataques de pánico es la agorafobia, es decir, ese miedo de estar en una situación en la que si me agarra un ataque, que lo que se plantea es un ataque de pánico pero la persona en cuestión lo puede interpretar como un ataque a su salud, ya sea de presión, cardíaco, o como esa persona lo archivó en su memoria de lo que pudo interpretar la primera vez que le sucedió. Entonces, esa persona empieza a restringir severamente su libertad, ya no puede andar solo, no se imagina el estar lejos de las personas en las cuales confía, se vuelven muy dependientes a tal punto de que, literalmente, no pueden salir de su casa. Esto de la agorafobia, que es lo que suele acompañar a los ataques de pánico, es lo que más se extiende en el tiempo, de hecho, las crisis de pánico suelen durar de 30 a 40 minutos, pero esto que continúa invalida a muchas personas. A veces el desconocimiento de las personas sobre lo que son los ataques de pánico y de no poder identificar lo que les pasa y a veces por la incomprensión porque hay personas que sufren ataques de pánico y van a la consulta médica y se realizan los estudios correspondientes, y al ver que sale todo normal, se le suele decir “no tenés nada” pero evidentemente hay algo que es un trastorno de ansiedad. Estos casos suelen ser derivados a los especialistas correspondientes para ser tratados de manera adecuada.

Día internacional de la lucha contra el uso indebido y el tráfico ilegal de drogas

El 26 de junio se conmemoró el Día Internacional de la Lucha Contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilegal de Drogas. Esta fecha, como tantas otras, nos tiene que invitar a reflexionar sobre la problemática del uso de sustancias. Es un flagelo que nos golpea duramente socialmente. En nuestro espacio, tenemos la obligación de reflexionar sobre esto. A veces es muy difícil reflexionar sobre cosas que están instauradas, como el consumo de alcohol, es un ejemplo de cómo hemos como sociedad naturalizado algunas cosas.

“No pensemos que esto es cuestión de las fuerzas armadas que tienen que luchar contra el narcotráfico ni pensemos que esto es cuestión solo de psiquiatras, de médicos, del ministerio de salud, esto no es cuestión solo de los padres; esto es cuestión de absolutamente todos. Socialmente, tenemos que asumir nuestra responsabilidad de observar y reflexionar”, destacó el profesional. 

Corrientes, 6 de julio de 2017

Comunicación y prensa. Facultad de Medicina UNNE.

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